Lo normal tras unas elecciones es que todos los partidos mayoritarios se den por vencedores, cosa que en estas no ha pasado, a excepción del PP, obviamente. Se convierten así en el partido más votado, muy a mi pesar y al pesar de muchos españoles y consiguen, otra vez, que España sea un país en el que el robo y las medidas que ahogan a los obreros, vuelvan a gobernar.
Desde hoy se abre una situación un tanto rara en el Congreso. Todos los partidos son decisivos. Sí, todos, incluso Coalición Canaria con un solo escaño. Para que gobernara la derecha necesitarían el apoyo de 4 o 5 partidos y para que gobernara la izquierda se necesitarían hasta 6 apoyos de partidos muy diferentes entre ellos.
No me queda otra duda que plantearme que la de pensar si realmente España puede afrontar esta situación de incertidumbre o realmente deberíamos volver a convocar Elecciones Generales dentro de 3 meses para intentar encauzar la situación de nuestro Parlamento actual.
Sinceramente, tal y como me cuestiono en el título, creo que ha quedado demostrado que a pesar de que el bipartidismo ha perdido fuerza, España aún no quiere un cambio total. Viendo los más de 7 millones de votos del PP, creo yo que eso un cambio no es.
Solo espero que entre todos hagamos un pacto para que gobierne la gente que apoya al pueblo y no la gente que apoya a los empresarios. Pudimos, pero no quisimos el cambio.
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